No sé si es porque ellos, a los que admiramos, nacieron allí. Tampoco sé si es porque su ciudad, de cualquier manera silenciosa, les vio crecer y encontrarse, tampoco sabemos si es porque el ruido, de sus escasos días moviéndose a ritmo de indie, les cuidó el oido, tampoco sabemos si es porque sus adoquines, que señalan historia y construyen cultura a cada paso, les enseñó lo que cantan. Señoras, ya les digo: Shout out louds y Estocolmo, nos gusta y mucho…larga vida!
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